Aquí puedes encontrar lo que tengo, lo que pienso y lo que soy. Es mi pequeño desastre y tú, desde este instante, tienes la oportunidad de rebuscar en él. Tu opinión es la que más me interesa, así que déjame oírla. Todos los textos de este blog me pertenecen, así que sé original y hazlo mejor que yo.
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Carteros que se perdieron

sábado, 6 de septiembre de 2014

Ilusión centesimal.

Se llamaba Matilda y tenía todo un universo escondido tras las pestañas. Matilda era el plan Z, una realidad paralela, el quinto día de lluvia que te hace echar de menos el sol. Era la secuela de una película insuperable, el satélite desierto que baila a tientas alrededor de un planeta cegador. Se ahogaba en océanos de oxígeno y sus labios eran el dióxido que las ciudades exhalan cuando sus calles duermen. Cómo iba a ser feliz siendo la mano izquierda de los diestros, la locura de los cuerdos, la última línea de todos los saltos suicidas, los "te quiero" vacíos escritos en camas demasiado llenas.

Por eso quería desaparecer,
congelarse,
disolverse,
evaporarse,
escribirse para luego borrarse hasta las ganas.

Matilda quería dejar de ser la versión triste de esa chica que ríe mientras alguien dibuja supernovas entre sus costillas. Matilda quería que su corazón no latiera sólo a causa de la sangre que entraba y salía, quería que latiera por. Y para. Matilda quería rellenar sus cráteres de telescopios para que algún astronauta la mirara como un artista mira a su musa. Quería llevarle la contraria a Copérnico y ser el centro del Universo para alguien.


Matilda quería que un huracán le revolviera el pelo y borrara sus huellas.
Quería lluvias torrenciales de caricias.
Meteoritos de besos por la espalda.
Quería dejar de querer y empezar a ser.


Big bang.





Probemos suerte esta vez. 



7 comentarios:

  1. Me encanta. A veces la tristeza también puede llegar a ser bonita.

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  2. Lo curioso es que suele ser de esa tristeza de la que nos enamoramos. Queremos marcar la diferencia que haga que el plan Z, aunque sea el último, salga bien, y nos brillen el sol y las ganas al sexto día.

    Muy bonito niña, me dan ganas de conocer a esa Matilda ^^

    Abrazos de alto riesgo

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  3. Matilda debería cambiar, es el momento perfecto para dejar de imaginar,y pasar a la acción... porque (casi) todo depende de la actitud ante la vida...
    Mucha suerte, Matilda.

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  4. Me encantan tus textos. Cada vez que vuelves me dejas con ganas de más. Espero que no te hagas demasiado de rogar y nos sorprendas pronto con tu maravillosa poesía, y tus relatos llenos de metáforas.
    Un besazo.

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  5. Tus palabras son tan maravillosas y mágicas... me ha encantado, enserio, de todo corazón, escribes genial.. más que eso.

    Te espero por el mío, un beso enorme♥

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