Aquí puedes encontrar lo que tengo, lo que pienso y lo que soy. Es mi pequeño desastre y tú, desde este instante, tienes la oportunidad de rebuscar en él. Tu opinión es la que más me interesa, así que déjame oírla. Todos los textos de este blog me pertenecen, así que sé original y hazlo mejor que yo.
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Carteros que se perdieron

sábado, 2 de agosto de 2014

Mala suerte.

Nunca aprendí a despedirme,
y no sé si quiero hacerlo.
Si algo me han enseñado los libros
es que hay finales que es mejor no cerrar
por si el portazo
nos pilla los dedos y las ganas

Siempre me preguntaré
por qué cojones le gustaba a Neruda
que su amada estuviera como ausente
cuando la ausencia
es la presencia
de un recuerdo mal curado

Neruda, lo siento,
a mi me gusta más
cuando no calla
cuando ríe
cuando escapa
cuando se emborracha y me llama

Las sábanas huelen a detergente
los discos cogen polvo
la marea sube
mis manos te buscan
y el microondas calienta todavía
café para dos

La ciudad se cree invencible
mientras se derrumba
y todas sus ruinas claman
que todo va bien
un poco para convencerse a sí mismas
un poco para convencerme a mí

Ven pronto,
quítame este martes trece,
estos gatos negros,
la sal que nunca derramé,
el espejo que nunca rompí,
y sácame a bailar.



12 comentarios:

  1. "cuando la ausencia
    es la presencia
    de un recuerdo mal curado."

    Y bien cierto que es esto. Y hay ausencias que nunca se curan...

    Aunque a veces sea mejor pillarse los dedos a dejar la herida abierta, bien es cierto que nos da terror cerrarlas.

    Me ha gustado, yo también quiero que me saquen a bailar.

    Un abrazo.

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  2. Increíble.
    No tengo más palabras. además me encanta Neruda y el poema número 15 es uno de mis favoritos, así que he podido entender bastante bien a lo que te refieres con lo de la ausencia.
    Dios es que escribes poesía tan bien.
    Espero leerte pronto otra vez, porque al leerte noto que me acerco un poco más a la poesía.
    Un besazo y nunca dejes de escribir.

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  3. Dios tía... Es que eres increíble de verdad, no sé cómo lo haces, no me canso de leerte. Es preciosa la entrada en serio.
    Un beso enorme, te echo de menos,
    http://enesteladodelmar.blogspot.com.es/

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  4. No creo que Neruda pusiera pegas a que sepas utilizar las palabras tan bien como lo haces, con la puntería exquisita.
    Y ese olor a café calentándose que viene desde el microondas.
    Para dos, o por dos.

    Daw,
    sigues siendo increíble,
    un abraz-oso,
    S.

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  5. Me gusta porque, vaya, te entiendo. Nada nuevo.
    "Neruda, lo siento, a mi me gusta más cuando calla, cuando ríe, cuando se escapa, cuando se emborracha y me llama" y chapó.
    Que te saquen a bailar y que me lleven al baile (guiñito).
    Y que le jodan a las despedidas, y que vivan los finales abiertos.

    Oh, "es poca cosa". ¡Hazme el favor de dejar de subestimarte!

    Lutz.

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  6. Dios te iba a decir, me encanta lo del portazo, y lo de Neruda y lo de la ciudad y el final. Pero todo se resume en que me encanto el texto entero, de lo mejor que leo últimamente por blogger si te digo la verdad asi que enhorabuena! Besos y espero que te quite pronto ese martes trece.
    Besos :)

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  7. Increíble, esta entrada merece una gran enhorabuena. Te has colado inconscientemente dentro de mí. Estoy de acuerdo contigo en lo de la ausencia, creo que más bien ser algo que pueda atraerme, es algo de lo que constantemente, intento huir. Huir de la ausencia es complicado.
    A veces un martes trece puede ser el mejor día de tu vida, huyendo de supersticiones.
    Un poema precioso.
    Tranquilidad nocturna en http://albordedetucama.blogspot.com.es
    M.

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  8. Muy lindó lo que escribes :) saludos!!

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  9. Yo te saco a bailar todo lo que quieras, querida, que a mí también me gusta cuando no calla, que si calla está como ausente, y ausente es como no quiero que esté, ni que estés. Vamos a bailar, y a creernos invencibles en esa ciudad.

    Yaiza.

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  10. Yo prefiero callarme para no soltar cualquier gilipollez que no esté a la altura de esto y de los bailes que pides.
    Increíble Daw, por nada del mundo dejes de escribir.

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