Aquí puedes encontrar lo que tengo, lo que pienso y lo que soy. Es mi pequeño desastre y tú, desde este instante, tienes la oportunidad de rebuscar en él. Tu opinión es la que más me interesa, así que déjame oírla. Todos los textos de este blog me pertenecen, así que sé original y hazlo mejor que yo.
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Carteros que se perdieron

domingo, 20 de enero de 2013

Adiós.

Ding, ding. Entró en la librería con sigilo. Un silencio absoluto reinaba allí, como si todas las voces que morían por contar las historias que aquellas miles de páginas contenían hubieran enmudecido de repente. Estaba sola entre los lomos, giró el cartel de 'Cerrado'. Eran tan sólo las ocho de la mañana, aún no había amanecido, y las puertas ya estaban abiertas, como el libro que sostenía entre sus manos.

Página 127. Se enfrascó en la lectura hipnotizada por el olor a papel nuevo, la madera resplandeciente de las estanterías y el expresso que había pedido para llevar en su cafetería preferida. Se moría de ganas por saber si ella al fin le confesaría su amor al chico que consideraba inalcanzable, o si él se daba cuenta antes de que se lo dijera. Un par de páginas después, descubrió que fue ella quien no pudo contener más las ganas de saltar a sus brazos. Bebió un sorbo de su café y, cuando miró la hora, ya eran las nueve.

Ding, ding. Alguien traspasó el umbral de la puerta con indecisión. Miró a su alrededor, nervioso, mas cuando posó sus ojos en ella sonrió y se tranquilizó. Con las manos en los bolsillos y andares desgarbados, esos que ella tanto conocía (y que tanto echaba de menos)  se acercó al mostrador. Sin reparo, cogió el libro en el que ella estaba ensimismada y le dio la vuelta para observar su portada.

–¿Ya estás otra vez con tus cursis novelas de amor?– le preguntó levantando las cejas y con una sonrisa burlona– ¿Todavía crees en eso?

–No todos cambiamos tanto– suspiró ella con voz rota. Habían pasado años. Él ya no tenía unos mofletes regordetes ni sonrojados, sino una barba incipiente y una marcada mandíbula cuadrada. Ya no se peinaba con la raya al lado, simplemente apenas se peinaba. Ya no rezumaba inocencia por cada uno de sus poros, sino que su sonrisa socarrona denotaba que ya la había perdido toda por el camino. Sólo algún que otro gesto y esa maldita pulsera de cuentas marrones que nunca se quitaba confirmaba que sí, que era él, que no cabía duda.

–Quizá en eso no...Pero tú también has cambiado mucho. Mírate– le pidió, acercándose más. Ella giró la cabeza, dispuesta a permanecer impasible. Él tomó su muñeca escuálida entre sus manos, y la puso ante sus ojos. Ella resopló. –¿Qué te ha pasado, Audrey?

Sabía a lo que se refería. Sabía que lo del libro sólo había sido un rodeo. Sabía por qué estaba allí.

–No quiero que tú también intentes que 'entre en razón'. No – durante un instante, tomó aire y cuando comenzó a hablar, notó como la rabia que había tenido contenida durante todos aquellos meses brotaba de sus labios– Todos menos tú. ¿Qué crees, que sobreviviría a toda esta mierda sin ningún efecto colateral? Un día te vas sin dar explicaciones y, tres años más tarde, crees que todo va a continuar siendo igual. Que yo voy continuar siendo igual. Decís que he cambiado sin saber lo que arrastro detrás. Sin saber la de veces que me he sentido jodidamente débil siendo mucho más fuerte que los que me rodeaban...

–Audrey, eso se ha acabado. Estoy aquí para...

–¡No! Cállate. No lo digas. No estás aquí para ayudarme. Estás aquí para que vuelva a ser como antes, como todos. Queréis que vuelva a cambiar cuando fuisteis vosotros los que me obligasteis a hacerlo.

-Pero...

-¿Sabes qué? En realidad me alegro de que hayas venido. Ahora sé que soy capaz. Soy capaz de pedirte que te vayas, aunque pensé que nunca podría hacerlo. Gracias, porque ahora sé que eres ese pasado en el que nunca debí ahogarme.

Unos instantes después, él se fue de la tienda sin mediar palabra.

Por la noche, ella acabó su cursi novela romántica. Se levantó, y echó el cierre. Y, en ese pequeño gesto, se dio cuenta de que además de a unas estanterías repletas de historias, echaba el cierre a un capítulo de su vida. Un capítulo de su vida que esperaba no tener nunca la oportunidad de releer.









11 comentarios:

  1. Creo que todos nos vemos un poco reflejados en esa chica aunque no todos tengamos el valor para decir adiós como ella...

    Un abrazo, guapísima.

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  2. Bf, joder. Me ha encantado, Daw. No sé cómo lo haces. Ha sido genial, cada palabra tan bien escrita. Te envidio, tienes bastante más vocabulario que yo. Será porque llevo una temporada sin leer demasiado (maldito instituto) y se me atrofia el cerebro. A ver si me pongo las pilas y salgo de este bucle.
    Volviendo al relato, JODER (¿ves como tengo poco vocabulario?). Es genial. El ambiente descrito a la perfección, la llegada de ese hombre ya no tan chico, ese pequeño enfrentamiento... Genial.

    Y menos mal que era una entrada "extra larga", porque si hubiera sido más corta me habría quedado con mal sabor de boca.
    Sigue así, Daw <3

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  3. Me ha encantado la historia, pero sobre todo lo ha hecho el final, ese fin de capitulo, ese cierre al pasado..

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  4. Explícame porque escribes tan increíblemente bien, cada uno de tus textos hacen que durante unos minutos me olvide de todo y me transporte a otro lugar. Me ha encantado <3 Un beso!
    www.palabrasolvidadaseneltiempo.blogspot.com

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  5. Daw, no puedo escribir nada hoy tipo... crítico.
    Así que va a ser un comentario sentimental, porque te lo mereces y los motivos ya te los sabes, no los voy a poner aquí.
    ¿Te acuerdas de cuando empezamos? No sé quien conoció a quién, pero para, respira y mira a dónde ha llegado. ¡Que nos hemos abrazado!
    Y sí, pienso volver a hacerlo. Sólo te pido que me aguantes un par de años más, hasta que tenga coche y pueda ir hasta ahí, a acoplarme a tu casa un par de días o a dar pena para que me acojas.
    Pero quiero decirte otra cosa; desde que nos conocimos. ¿Cuánto cambiamos las dos?
    ¿Cuánto han cambiado nuestras palabras?
    Tú eres mucho más buena, sabes apoyarte en cada palabra para tomar impulso para la siguiente y crear maravillas como esta.
    ¿Yo? Yo sólo he necesitado apoyarme en cuchillas y cañones. Pero estoy aquí para hablar de ti.
    De que eres increíble. De que te superas con cada escena. De que creas momentos.
    ¿Sabes? He empezado a leer y mi he acordado de otras dos entradas que has escrito hace tiempo. Ambas en las que aparecían un libro. Un libro en el que me fijé y al que tú diste importancia en tu escena. A tu personaje.
    Que quiero seguir leyéndote. Yo y estoy segura que mucha gente. Nunca dudes de publicar una entrada. Gustará a más gente o a menos. Tendrás más o menos comentarios. Pero te aseguro que, una vez publicada, en cuanto haya alguien que la lea, le resquebrajarás un cachito de su corazón. ¿Por qué? Porque sea de lo que sea la entrada, llegas. Siempre llegas.
    Daw, amor, sigue escribiendo y sigue siendo tú.
    Te quiere,
    S.

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  6. Me ha gustado mucho la historia Daw, corta, breve incluso, que deja con ganas de más,pero muy bien escrita y con mucho trasfondo.
    Muestra como hasta la persona más simple tiene mucho que contar.
    Sigue así ^^

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  7. 'Creí que nunca sería capaz de decirte que te vayas, ahora sé que lo soy.'
    Me ha encantado. Eres inspiración para mis teclas, gracias.
    http://hazbrillaratusonrisa.blogspot.com.es/
    M.

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  8. OH DIOS, TANTOS COMENTARIOS... NO SÉ QUE DECIR.
    Además de por los comentarios, no sé que decir nunca, porque siempre me dejas como... Sin palabras, sí, suena muy típico, pero, ¿Qué le hago? En fin.
    Joder, con estos textos me dejas con ganas de mas, me has dado ganas de escribir, me has inspirado, gracias. Y es que, si empiezas hablando de libros, yo muero de amor instantáneamente. Me he metido en la historia tan bien que... Joder, me encanta. La forma de cómo usas las palabras y lo conviertes todo el una pequeña historia increíble.
    Y que razón tienes, las cosas cambian, la gente importante para ti hace que cambies tú, si alguna vez dejaron a alguien, no tienen derecho a volver como si nada, así. Las cosas hay que currárselas, aunque no vuelvan a ser como antes, si no lo intentas no ganas, y de todas formas, si ya has sufrido una vez, ¿Quien te dice que no volverá a pasar? Mejor pasar página.
    En fin Daw, lo he adorado, mucho.
    Muchos besos <3

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  9. oh.... daw. es sue no se sue decor. simplemente sue ascribes de maravilla. ojala sigas escribiendo y deseo con todas mis fuerzas volver a leer algo tuyo. esto texto que has escrito me ha parecido fantástico... mágico.

    un beso enrome de www.somestrangerswithsomememories.blogspot.com

    <3

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  10. Pobre de mí... ¿Qué me haría pensar ayer que hoy estudiaría en serio y me olvidaría del ordenador? Ya ves, como te dije, he conseguido un huequecito que estoy alargando demasiado, pero qué se le va a hacer, internet me llama.
    Ayer te dije que esta entrada era muy 'wow' pero no te dije nada más. ¿Sabes qué es lo que más me ha gustado? El final. No por lo que dice en sí (que también es increíble), sino porque tú lo has hecho increíble. Me explico, al empezar a leer el texto no me esperaba nada así, sino simplemente que contaras una historia, pero una historia sin diálogos, como si nos contaras lo que le pasa a la chica por la cabeza, nada más. ¿Y qué me encuentro? Esto. Es alucinante, relacionas una biblioteca y un 'adiós' que entrelazas mediante una simple novela de amor, que ambos dos sostienen en las manos.
    No tengo nada más que decir, el resto también me ha gustado, pero solo quería resaltarte lo que más.
    Un beso Daw <3

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  11. Olé tú! Fantástico, maravilloso, bravo!! :DD
    Me ha encantado, de verdad, increíble y fascinante.
    ¡Olé!

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