Aquí puedes encontrar lo que tengo, lo que pienso y lo que soy. Es mi pequeño desastre y tú, desde este instante, tienes la oportunidad de rebuscar en él. Tu opinión es la que más me interesa, así que déjame oírla. Todos los textos de este blog me pertenecen, así que sé original y hazlo mejor que yo.
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Carteros que se perdieron

domingo, 16 de octubre de 2011

Y es que ésa, no soy yo

Miro el reloj. La aguja de los segundos se mueve. Las piernas me tiemblan, tengo un nudo en la garganta. Y aún no ha llegado. Miro a un lado y a otro, a mí misma. ¿Por qué he tenido que elegir estos pantalones? Sé que me quedan mal, y la camiseta...buf, hoy no he acertado, estoy segura. Oh, no. Ése es él. Ya viene. 
Me recuerdo a mí misma que tengo que respirar, y mis cuerdas vocales parecen dormidas. Será un milagro que le pueda saludar tan siquiera. Me sonríe, y creo que me voy a derrumbar de un momento a otro. Se sienta a mi lado.


-¿Llevas mucho tiempo esperando?


-...-lo dicho, a mis cuerdas vocales les cuesta un rato reaccionar-El necesario. 


-Vale-me tiende una mano-Vamos. 


-¿Adónde?-la tomo y nos levantamos. él me hace girar, y en un momento parece que nos hayamos transportado a una sala de baile. Le imagino vestido de etiqueta, con un traje negro y zapatos relucientes.


-¡Qué importa!-sonreímos, sin saber muy bien por qué. Bueno, yo sí lo sé. Sé que con tan sólo mirarle no puedo evitar hacerlo. Le sigo, y nos encaminamos por un sendero que se adentra en el bosque. Un momento ¿qué bosque? ¿desde cuando hay un bosque cerca de mi casa?. Pero, en ese instante todas mis dudas abandonan mi cabeza, porque él me ha tapado los ojos con las manos.


-¡Eh!-exclamo. Le oigo reír. Una risa que parece el despertar de mil pájaros al amanecer, similar al fluir de una cascada y con el timbre del viento navegando entre las hojas de los árboles. Me guía, mientras yo parezco un zombie, con los brazos por delante del cuerpo, aún sabiendo que él nunca dejaría que me estampase contra nada. Entonces me destapa los ojos. Se coloca a mi lado.


-¿Qué te parece?- Qué me va a parecer. Precioso se queda corto, maravilloso no le llega ni a la suela de los zapatos a este lugar. Pero no sabría describirlo, no entiendo muy bien el por qué. 


-Cualquier sitio es perfecto cuando estoy contigo-vuelve a sonreír, yo me vuelvo a derretir. Y entonces, cuando parece que aquello ya es inmejorable, se va acercando poco a poco. Cierra los ojos, yo cierro los míos. Ya puedo oler su perfume, y entonces, justo entonces...


Suena el despertador.



2 comentarios:

  1. jajaj aww.. cuando uno desea que lo que esta soñando sea real.. puede hasta tocarlo.. hasta que la maldita alarma te devuelve a la realidad.. pff. muy genialll tu blog! me encanto!! te sigo valE? te pasas por mi blog? byee

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  2. se pasa fatal! Cuando piensas que era real y depués dices: espera, ¿ha sido un sueño? Jajaja Me alegro de que te gustara, gracias por seguirme enseguida me paso :)

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