Aquí puedes encontrar lo que tengo, lo que pienso y lo que soy. Es mi pequeño desastre y tú, desde este instante, tienes la oportunidad de rebuscar en él. Tu opinión es la que más me interesa, así que déjame oírla. Todos los textos de este blog me pertenecen, así que sé original y hazlo mejor que yo.
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Carteros que se perdieron

sábado, 10 de septiembre de 2011

Pequeño relato

Todo está calmado, pero un timbre rompe esa tranquilidad. La hora de volver a casa ha llegado. Emily espera en la puerta a Joe. Una muchedumbre de gente abarrota el corredor, unos corriendo, otros gritando, varios comentando la última clase...A Emily le entran los nervios, espera encontrar a Joe antes de que se vaya. Ha decidido hacerle una visita sorpresa. Empieza a buscar entre los cientos de estudiantes que salen por la puerta armando un exagerado jaleo. Se pone de puntillas. Al fin lo ve. La verdad, ahora se pregunta cómo ha sido capaz de cuestionarse si lo podría encontrar. Es inconfundible. En cuanto entra en su campo de visión resalta entre los demás, en ese momento es lo único que ve. El resto se transforma en una masa uniforme de colores. Le saluda con la mano, pero él no la ve.

-¡Joe!-lo intenta de nuevo- ¡Joe, estoy aquí!

Al fin, el chico posa sus ojos azules sobre ella. Los abre como platos y descuelga la mandíbula. ¿Qué hace ella aquí? Tras el momento de sorpresa, no puede evitar sonreír. Se despide de sus colegas y avanza rápidamente hacia Emily.

-¿Qué haces tú aquí?- se da cuenta demasiado tarde que ha sonado como una acusación. Intenta suavizarla mostrando una gran sonrisa.

-Sólo quería darte una sorpresa-murmura Emily.

-Lo has conseguido, la verdad.-se miran a los ojos, pero Emily no tiene la suficiente fuerza para permanecer así mucho rato. Diez segundos mirándole y no podría contener el deseo de besarle.

-Te acompaño a casa-dice ella, y le da un toque en la espalda para que comiencen a andar. Emily se percata de que un grupo de chicas de su edad los observan. Unas la miran con asco, otras sufren. Sufren de celos y envidia. Pero ella no se puede rendir. Ya ha estado demasiadas veces en el papel de envidiosa, hoy le toca ser la envidiada.

De camino a casa, Joe comenta:

-Nunca me habría esperado esto de ti.

-¿Te parece mal?

-Al contrario, al contrario.

-Es que soy una caja de sorpresas.

-Eso me gusta.

Emily se muerde el labio. Joe ha dicho que le gusta. Bueno, no que le guste ella, si no que sea así. Supone que es algo bueno, es más, es fantástico.

-Conmigo no te aburrirías.

-No me lo digas dos veces, Emily.

-¿Qué?- la chica se queda atónita ante las últimas palabras de Joe. Éste frena en seco. Se gira hacia ella y la mira de nuevo a los ojos. Ella siente un escalofrío que le recorre la nuca. Sus mejillas arden.

-Que no me repitas el estar contigo, porque te lo pediría de rodillas. Mas no quiero que te sientas incómoda. Sé que elegirías a Carl.

-¿De qué estás hablando?

-¿Tú y Carl no...?

-Tú.-espeta ella. Entrelaza los dedos entre el pelo de él. Joe sonríe, pero Emily le tapa la sonrisa con un beso.



2 comentarios:

  1. Aishhhhhhhh. Qué final más bonito. "¿Tú y Carl...? Tú.". Me ha encantado, enserio :) Sigue escribiendo así :D quiero seguir leyendote.
    Un beso <3. Álex Ü

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  2. En realidad esa parte está inspirada en un libro que he leído, "El cielo está en cualquier lugar", el cual recomiendo mucho. Me alegro de que te haya gustado :) Un besooote

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