Aquí puedes encontrar lo que tengo, lo que pienso y lo que soy. Es mi pequeño desastre y tú, desde este instante, tienes la oportunidad de rebuscar en él. Tu opinión es la que más me interesa, así que déjame oírla. Todos los textos de este blog me pertenecen, así que sé original y hazlo mejor que yo.
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Carteros que se perdieron

miércoles, 17 de agosto de 2011

Desde el barranco

¿Qué pasa cuando todo cae? Sí, cae en picado, los sueños estallan contra el suelo tras una larga caída llena de estúpidas esperanzas. Encima del barranco todo parece de color de rosa, todo parece ir sobre ruedas. Es cuando te tropiezas con el bordillo cuando te empiezas a dar cuenta de la realidad. No le importas, no eres la única en su vida ni la primera. No haría cualquier cosa por ti, nunca te dirá algo bonito ni te cantará una canción de amor. No se pensará dos veces el faltar porque estés tú. 

Pero aún así, sigues conservando esas tontas esperanzas que lo único que hacen es ir haciendo que la caída final sea más dolorosa, reforzar el impacto contra el suelo. Mientras caes, intentas agarrar y conservar en tu memoria esos pequeños momentos en los que te ha parecido que de verdad se fijaba en ti, en los que parecía que de verdad sentía algo por ti. 

Cada segundo, cada minuto y cada hora que tú te has pasado pensando en él, creando sueños y reconstruyendo cada momento junto a él, te das cuenta de que ha sido completamente inútil, una pérdida de tiempo infinita. Si alguna vez has pasado por su mente, ha sido por casualidad. 

No soy pesimista, soy realista

Lo malo es que yo aún no he caído, ESTOY cayendo. Lo que significa que aún guardo estúpidas esperanzas. Ojalá te dieras cuenta de lo que pasa a tu alrededor y me salvaras del impacto contra el frío suelo. 

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